Mi primera experiencia en Noruega: vivienda, trabajo, vida social…

Descubre cómo fue nuestra primera experiencia tanto laboral como personal en nuestro primer destino: La kommune de Høyanger.

Todo empezó...

El día 25 de abril de 2022 metimos toda nuestra casa en el nuestro Jymmy (así se llama el coche) y empezamos a recorrer Europa (desde Barcelona) con destino Noruega (sin saber en qué sitio del país trabajaría. Nos fuimos a la aventura sí). 

A medio camino, me llamaron de la Kommune de Høyanger, un pequeño pueblo en el condado de Veslandet, sitio que habíamos descartamos cuando Global Working nos hizo hacer una lista para saber nuestras prioridades.  

¿Qué por qué lo descartamos? Pues simplemente por estar en un valle y no tener vistas al horizonte (nos hicimos una idea de las características de los pueblos con las fotos que puedes encontrar en internet). 

Hoy, sentada en mi comedor y rodeada de cajas por la mudanza, puedo decir con la boca bien grande que nos equivocamos en descartarla, como podréis comprobar si seguís leyendo, es un pueblo que vale la pena conocer.

Ilusionados por tener ya nuestro primer destino en el país que sería nuestra casa los próximos años, continuamos nuestro camino hasta nuestra nueva vivienda. 

Las condiciones que tenía...

Las condiciones que me ofrecieron por venir a trabajar como enfermera a este pueblo, fueron las siguientes: 

– Un contrato temporal para mí (de enfermera) de 4 meses en una residencia de ancianos.

– Alojamiento amueblado y servicios pagados durante los 4 meses (para mí y mi pareja). 

– Coche a partir del 26 de Julio (porque mi coche volvía a España el 25).

– Ayuda para encontrar trabajo a mi pareja (que por suerte no la necesitó).

Pasados los cuatro meses, tenía la opción de quedarme fija en el trabajo a cambio de hacernos cargo de los gastos de la casa y servicios (recuerda que el agua es gratis). 

El trabajo...

Mi trabajo se encontraba en el pueblo de al lado, a unos 15 minutos en coche. Ya que me gusta conducir, no me pareció ningún problema, de esta manera podría despertarme por las mañanas y relajarme durante el trayecto por las noches. 

La residencia de ancianos donde trabajaba se llama «Kyrkjebø Sjukeheimme» y me recibieron súper bien, todos mis compañeros eran súper amables y me ayudaron desde el primer día, ya que incluso recoger una prueba de orina puede resultar diferente entre los países. 

Mi supervisora siempre estaba ahí para ayudarme y resolver mis dudas, ¡incluso en sus días festivos!, de hecho, el primer día me entregaron unas hojas con todas las tareas que me correspondían «aprender o hacer» durante el período de opplæring (formación); Cada vez que hacía alguna tarea de la lista, apuntábamos la fecha y las iniciales de la enfermera que había supervisado, por lo tanto, todo, absolutamente todo me ayudaban la primera vez que lo hacía.

Las tareas de la lista eran por ejemplo: poner una vía, controlar la medicación, saber usar el telefono, conocer los números importantes como bomberos, policía, ambulancia, saber como preparar al paciente cuando muere… entre otras cosas.

Al acabar el opplæring (3 semanas) tuve una reunión con mi supervisora y mi jefa; tuvimos una charla bastante amplia sobre cómo me sentía, si algo me resultaba complicado, si necesitaba más días de formación… Etc. Esto me ayudó a comunicarles que soy una persona muy insegura y que me costaba lanzarme y tener autonomía porque al no tener ninguna compañera que hablara español, nunca podía confirmar al 100% que lo que había entendido era lo que tenía que hacer.

Esto me agobió bastante en su momento, porque como existen tantos dialectos y no controlas absolutamente nada el idioma… resulta muy incómodo que te digan algo y que tengas que suponer lo que dice (vaya que al principio es como si hablaran con una pared), para que te hagas una idea, es como cuando un niñ@ pequeño empieza a hablar; no entiendes nada de lo que dice, pero comprendes lo que quiere transmitir. Evidentemente la comunicación no verbal ayuda un montón: que te señalen las cosas que simulen… etc.   

Pero bueno, aquí estamos… superando cada día. 

La labor en mi trabajo consistía en cumplir con el cuidado del paciente, (yo lo relaciono con adoptar abuelitos), ya que los tienes que duchar, preparar la comida, preparar la mesa y limpiarla, poner lavadoras, poner y quitar lavavajillas, dar medicación, hacer técnicas de enfermería,  dar de comer a los pacientes que lo necesiten, etc.

Absolutamente todo lo que harías con tu abuelo, ten en cuenta que aquí la persona mayor es muy prioritaria y se le respeta un montón. Realmente los cuidas como si fueran personas cercanas y los conocieras de toda la vida, incluso mantienes largas conversaciones con ellos (con los pacientes que consigues entender lo que dicen, claro, que durante las primeras semanas es: ninguno). 

Han habido muchas cosas que me chocaron a la hora del cambio. Por ejemplo entretener a los pacientes, es decir, en los tiempos muertos (que teníamos muchos), debíamos jugar con ellos, pintarles las uñas, peinarlos, bailar, mirar la tele, hablar… El juego que más repetíamos era inflar un globo y evitar que este toque el suelo (realmente es algo muy gracioso, y se lo pasan genial). 

Otra cosa que me llamó la atención, es que las habitaciones de los pacientes están repletas de cosas suyas, como por ejemplo: su sofá, su vitrina…  ya no solo las fotos de los familiares, sino ¡los muebles también!! Esto realmente crea un ambiente muy personal para cada paciente y lo agradecen un montón ya que ayuda a que se desorienten menos. Cada paciente tiene su pequeño loft, con su baño y sus cosas.

También tienen una zona de fumadores, y un jardín donde salimos a almorzar los días más soleados, mientras comen ¡creps, o gofres o pasteles, todo súper bueno!

Acerca de los controles, la glicemia se mide en mmol/L en lugar de mg/dL, esto conlleva que los niveles normales de glucemia sean entre 4-6 y no entre 80-100mg/dL, y resulta muy normal ver pacientes con azúcar por las nubes, pero oye incluso así se les permite que disfruten de lo que les apetezca.

Por lo demás se parece bastante a España, menos recoger una muestra de orina, que se hace con una especie de jeringa que contiene unos polvos dentro y respecto al tema «tecnicas de sangre», no es raro tener que centrifugar las muestras de sangre cuando toque hacer analiticas, ya que estas se envían por correo ordinario. 

Por último (es que me voy acordando de cosas a medida que escribo, lo siento), también es diferente como se preparan las medicaciones endovenosas, pero eso… búscalo, porque es muy largo de explicar y no me apetece escribir todos los pasos, simplemente que sepas que es algo que se hace diferente a España y cuando llegues te chocará.  

La alimentación de los paciente es super rara, normalmente toman café negro sin azúcar, algunos con leche (Heltmelk, lettmelk, surmelk, kulturmelk, fløyte…, sí, todo eso son tipos diferentes de leche, ya que varían según si son desnatadas e incluso el espesor…). 

Y en lugar de agua, beben Saft, un concentrado que se vende en una botella tipo zumo, que lo tienes que diluir con 9 litros de agua, normalmente no tiene azúcar (claro está, si no lo sabes te tomas el concentrado como si fuera zumo sin diluirlo… novatadas del momento….). Y también comen mucho pan con cosas encima, sea fruta, salsas, mermeladas, pescados, patés, quesos…

Igualito que en España eh…

La vivienda...

Respecto a la vivienda que nos asignaron cuando llegamos, es pequeña y acogedora. Es un apartamento con 2 plantas, es decir que tenemos un solo vecino. El piso tiene todo lo necesario para vivir: 2 habitaciones, comedor, cocina, baño y dos pequeño cuartillos: uno para la lavadora y otro donde guardamos la mopa, y comida de Kira, nuestra hija de 4 patas. 

Ha venido con vajilla completa, lavavajillas, microondas, batidora… etc. sábanas nuevas y toallas igual. La verdad es que no nos podemos quejar, evidentemente con calefacción en habitaciones, comedor y cocina, e incluso el baño ¡tiene suelo radiante!. 

La única pega, por buscarle alguna, es que nos hemos tenido que acostumbrar a dormir en una cama de 120cm (los tres…) Al principio nos costó bastante, pero como todo en esta vida, te acostumbras.

La ubicación nos encanta porque no estamos en el «centro» del pueblo, sino en lo alto de la montaña y esto nos permite tener unas vistas impresionantes del pueblo. Aunque no estemos en el centro, caminando son 10 minutos hasta allí, quizás para subir tendrias que sumarle unos minutos más…  

Sinceramente no necesitamos más. (somos del pensamiento de contra más pequeña, menos que limpiar).

El clima...

Por último, el clima. En el condado de Vestlandet es normal que llueva, y como estamos en ese condado, pues llueve 8 de cada 10 días (en verano), los demás días están nublados y alguno esporádico tiene sol. 

La lluvia no es algo que resulte molesto, la verdad es que te acostumbras… lo que sí que me resultó difícil de acostumbrar fue la luz. En pleno julio no se pone el sol, por lo que hay luz 24 hs del día… y si eres tocanarices como yo, que solo puedo dormir en plena oscuridad… pues pasa lo que pasa. Lo solucionamos poniendo 4 cortinas en la misma ventana. y aún así, me costó casi 1 mes y medio acostumbarme a ello (Cuando te acostumbras, ya vuelve la oscuridad…). 

En general, el tiempo es muy variable, hay nubes que tapan todo el pueblo, otras que se quedan suspendidas a media altura, realmente son estupendas… y las cascadas… oh… las cascadas… son espectaculares… eso sí cuando se alinean los astros y hay más de dos días con sol, las cascadas se secan y entonces es cuando empiezas a preferir los días lluviosos.

El idioma...

Me olvidaba lo más «importante», lo pongo entre comillas, porque cuando estamos en España es en lo único que pensamos, y lo que más nos preocupa, pero cuando llegas aquí, es lo más irrelevante. Así que no te preocupes por él, tendrás 8hs diarias en tu trabajo para hacer oído, siempre con el mismo vocabulario, y escuchando mil dialectos… Al final harás un popurrí de todos y mezclarás todos, podría decirte que te haces tu propio idioma. 

Al principio no entiendes nada, pero contra más pasan los días, más palabras vas pillando… y así hasta que te defiendes en el idioma y te dicen que eres muy flink!

Otras cosillas...

Al releer el texto me he percatado que no he escrito nada sobre pequeñas cosas que hay que tener en cuenta: la primera es que el aeropuerto más cercano se encuentra a unos 165 Kms, eso equivale a conducir 3hs y atravesar 5 túneles (si no recuerdo mal). 

Te menciono lo de los túneles porque nos enteramos que en Noruega, aprovechan las noches para hacer obras y cuando coinciden que las obran son en los túneles, los suelen cerrar. (dentro de poco publicaré una entrada sobre las app que hay tener cerca para vivir aquí y una es la de tráfico).

Otro punto importante es que, si no tienes coche y quieres moverte en autobús, existe, peeeero es muy irregular, si tienes la opción de tener coche es lo mejor. 

y el último punto que te comento, es que hay muuuuchos ciervos por la zona, sobretodo de noche, así que ten mucho cuidado cuando conduces porque se cruzan y son tan rápidos y ágiles y no los ves venir. 

y… otro más: La vida social… cuesta, pero como en todos lados, depende de con quién te rodees. En el pueblo hay muchos de habla hispana, sobretodo chilenos y desde que llegamos nosotros, españoles, así que intenta localizarlos para poder compartir tus frustraciones, hacer alguna excursión de vez en cuando y como no! beber cerveza juntos!!

Te perdono si has tenido que leer la entrada en 2 o 3 veces por ser taan larga… y te felicito si has conseguido leerlo todo!!

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