El glaciar Brenndal: Brenndalsbreen

Parte 2: Recorriendo el parque nacional Jostedelsbreen. En este post te contamos el recorrido para descubrir el brazo llamado Brenndal o Brenndalsbreen,

En el parque nacional de Jostedelsbreen, el cuarto más extenso de Noruega, se encuentran varias ramas del Glaciar Jostedal o Jostedelsbreen, este glaciar resulta ser el más grande del continente europeo.

Nosotros hemos podido conocer dos sus brazos: el Briksdalsbreen y el que os presentamos hoy: el Brenndalsbreen.

Para ser sinceros, la información que he encontrado sobre este glaciar es poca y confusa, no os puedo asegurar que sea un brazo como tal del Glaciar Jostedal, aunque por su localización, creemos que lo es.

El inicio de esta excursión se encuentra en el aparcamiento de Trollbu, deducimos que es una pensión que recibe este nombre, pero lo desconocemos. (sí, lo sé, suponemos muchas cosas, es una excursión muy turbia pero muy bonita). 

Puedes aparcar tu vehículo en su parking, es la mejor opción ya que el espacio de alrededor no es viable para dejar el coche. Esto nos costó 50NOK, simplemente tienes que dirigirte a la recepción de la pensión y pagarlo allí. 

Para que te hagas una idea, nosotros tardamos aproxidamente 2 horas en ir, y 2 horas en volver, un total de 4 horas. Aunque me atrevería a decir que en 3 horitas se consigue hacer (si no te detienes cada 2×3 a hacer fotos como en mi caso)

El primer tramo hacia el glaciar Brenndalsbreen está muy bien señalizado, simplemente tienes que seguir las señales que conducen al «Brenndalen». 

El sendero es un camino forestal, con alguna pendiente que otra y bastante amplio. Hay que vigilar, ya que nos hemos cruzado con tractores, personas corriendo con sus perros y ovejas descansando en pleno camino. 

Cuando consigas subir la cuesta del principio, despues del camino serpenteante que sube por la colina y te introduce en el bosque, verás una caseta de madera  justo enfrente del sendero. 

Es el momento de hacer un parón y disfrutar del mirador que te ofrece la excusión. Las vistas son de «Oldedalen». 

Nosotros nos encontramos más ovejas por esta zona, así que vigila. 

A partir de aquí, ya verás carteles que te indican el «Brenndalsbreen«, es decir el glaciar. Para llegar a él, hay dos opciones: la opción parar todos los públicos (la turística) y la opción para expertos en materia.

Nosotros hicimos, como es lógico, la facilita, siguiendo los carteles mencionados anteriormente «Brenndalsbreen», en caso que quieras arriesgarte y hacer la difícil, tienes que seguir las indicaciones de Jakobsbu. 

Siguiendo el camino, podrás ver a la lejanía el glaciar. Las vistas son increíbles.

Llegará un punto (el de la imágen de abajo), que se te presentará un bosque. A partir de aquí te adentras en él, escasean los carteles y el terreno se vuelve algo complicado de recorrer, esto es debido a que el terreno llano se vuelve esponjoso por caminar encima de un manto de musgo.

Habrán piedras, algunas movedizas, barrizales y charcos que tendrás que atravesar. Ten cuidado donde colocas el pie y sigue hacia delante. 

Te recomiendo que te detengas todas las veces que lo necesites, y que te lleves alguna chaqueta… hay tramos en los que hace frío. 

En todo el trayecto el rio que nace en el glaciar lo tendrás a la izquierda, así que, dedicate a seguir su curso. Es una excursión que vas a contracorriente. ¡Disfruta de ello!.

A medida que avanzas, encontrarás varias playas perfectas para meter los pies (si te atreves), el agua te atrae, lo sé, es transparente, con un halo blanco que te transmite pureza. 

Permítete disfrutar de los momentos, si has llevado algo para picar, detente, descansa y come. Te lo mereces. 

Al final del tramo boscoso. Te encontrarás con un escenario completamente distinto. Abierto. Iluminado. 

Perderás de vista el bosque y empezarás a caminar sobre unas piedras enormes, donde suponemos que algún día hubo hielo del propio glaciar.

Ten cuidado, son muy pero que muy resbaladizas y más si ha llovido en los últimos días. Hemos visto cómo personas se resbalaban y se escurrían por la roca hasta encontrar una grieta donde clavar el pie y no acabar en el río. Así que, asegúrate que vas con calzado adecuado y sobretodo si vas con niños, contrólalos. 

Cuando pases este tramo, encontrarás unas piedras que tendrás que «escalar» para poder subir. Si te atreves hazlo y si no, quédate abajo que las vistas son igual de espectaculares. 

Cuando hayas llegado al final del itinerario, lo sabrás.

Para nuestro asombro. Tengo que decirte que no ves el glaciar, si no, una cascada impresionante frente a ti (hasta el día de hoy, la más grande que hemos visto aquí en Noruega) y unas vistas espectaculares detrás tuyo. 

Puede que leyendo el escrito que acabas de leer, te desilusione al decirte que en este punto no ves el glaciar, pero no lo hagas. Es lo que menos importa.

Todo el trayecto merece la pena, y la verdad es que nos gustó más hacer esta excursión que el Briksdalsbreen.

Galería de fotos

Si te apetece ayudarnos...

Si te ha gustado lo que has leído y te apetece ayudarnos…

¡SUSCRíBETE!

Recibirás un email cada vez que publiquemos algo nuevo!

Mapa

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados

Hålandsnipa

Subir al hålandsnipa significa poder disfrutar de unas vistas espectaculares del fiordo de Sogn. Si buscas la típica foto de la kommune de Høyanger… Aquí la podrás conseguir.

Dale – Hålands – Høyanger

La excursión de Dale hasta Høyanger es una ruta perfecta para conocer los alrededores del pueblo de Høyanger. Cortita pero intensa.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad